dimecres, 10 de gener de 2007


LOS EXTREMOS SE TOCAN
El presidente de Irán i un representante de la comunidad judía ultra-ortodoxa Naturei Kartá, que reniega del Estado israelí y del movimiento nacional sionista, en un simposio internacional sobre el holocausto nazi.


¿Qué tienen en común estos dos hombres? El odio.
Los dos odian, a cuál con más ferocidad, el Estado de Israel. Los motivos son muy diferentes, radicalmente opuestos, pero el odio es el mismo.

No hay que menospreciar la capacidad de generar sinergias que tiene el odio. Puede fundir en un abrazo a personas que, si desapareciera el odio compartido, se arrancarían las tripas a mordiscos. El odio puede ser el origen de una profunda amistad.

¿No podríamos compartir más asiduamente nuestros odios? ¿Establecer una agencia de relaciones por Internet basadas en el odio compartido?
Yo propongo un odio a ver quién se apunta: odio que los extremos se toquen, ni que sea por el odio.


FOTO-COMENTARI PUBLICAT A www.pastoralsj.org // PARA PENSAR